Arte, espectáculo y política en Venezuela: buenas y malas influencias

Publicado originalmente por La Tabla, 19 de mayo de 2017. ******** 1.- Ilusiones El martes 28 de marzo de 2017, durante sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), el representante estadounidense, Michael Fitzpatrick, expresó: “En Washington (…) un cantante venezolano en el exilio nos recordó a todos algo fundamental, durante un concierto público, una celebración de la música y el pensamiento libre. Franco de Vita (…) nos dijo con claridad, y cito: ‘La libertad es un derecho fundamental para todos los seres humanos’. Fin de la cita” (1). En efecto, el venezolano Franco de Vita…

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Crónicas oficinescas: Menos por más

Una versión más corta de esta crónica aparece publicada en Épale CCS número 202. ******** Hace unos días veía una película belga de 2014, Dos días, una noche (Deux jours, une nuit), dirigida por Jean-Pierre y Luc Dardenne y protagonizada por Marion Cotillard y Fabrizio Rongione. La historia va así: Sandra (Marion Cotillard) trabaja en una pequeña empresa que fabrica paneles solares. Está casada con Manu (Fabrizio Rongione) y es madre de dos niños. Cae enferma y se ausenta durante algún tiempo de su trabajo. Poco antes de reincorporarse se entera de que Jean-Marc (Olivier Gourmet), su jefe inmediato, ha…

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El que se molesta, pierde

Publicado originalmente en revista digital Supuesto Negado, número 18. ******** A veces resulta muy difícil distinguir cuándo unos padres se deciden por un colegio privado porque realmente les preocupa la calidad de la educación que recibirán sus hijos, y cuándo lo hacen por cuestiones de estatus. Supongo que en la mayoría de los casos pesarán ambas razones. Como alguna gente tiene la tendencia a discutir sobre la educación de nuestros hijos como si de religión se tratara, hago lo posible por evadir el tema, exactamente de la misma forma que evito hablar de política con una parte de mi familia…

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Sentido de los comunes: Ese fuego que nos hace resistir

He escrito en otra parte que el chavismo (la política redescubierta en la época de Chávez) significó para mí un ajuste de cuentas con la cultura política de izquierda, de la que me alimenté durante mis primeros años de militancia, allá por los tempranos noventa. Trance por igual doloroso y gratificante, me dispuse, en realidad me vi obligado a desaprender maneras de hacer y de pensar que me impedían, una y otra vez, apreciar la exuberancia de la política protagonizada por el pueblo de carne y hueso que habita el país real. Liberado de tales amarras, deslastrado de tantos prejuicios,…

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Papel, papel, papel, papel

Publicado originalmente en revista digital Supuesto Negado, número 11. ******** En 1951, en su célebre ensayo “Mensaje sin destino”, Mario Briceño Iragorry evaluaba el impacto de la riqueza petrolera en nuestra cultura: “Para vallar y remediar la desarticulación sucedida con la hipertrofia de la riqueza, poco se ha hecho… en orden a defender los valores espirituales que mantengan nuestro perfil de pueblo. La propia lengua, instrumento de lucha y de conservación de la nacionalidad, se desfigura por la fácil y alegre adopción de inútiles palabras extrañas. Los mismos avisos y nombres de casas de comercio, dan un aspecto de disolución…

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Crónicas oficinescas: Vergüenza

Publicado en Épale CCS número 186. ******** Dejé de verla durante un par de minutos y me asaltó la angustia: esa que asalta a cualquier padre que pierde de vista a una hija. Sur, que me acompañaba en el viaje, tampoco la ubicaba. Un escándalo de niños y niñas se arremolinaba en la calle, frente a la casa. Varios de ellos habían formado una pequeña fila para recibir un vaso de papelón con limón bien frío. Allí estaba Ainhoa Michel, con su cuerpito de casi dos años y medio, esperando su turno para saciar la sed, por segunda vez. El…

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Crónicas oficinescas: Elocuentes, ingeniosos…

(Una versión más corta de esta crónica aparece publicada en Épale CCS número 183). ******** Aquel martes de Órgano Superior de Vivienda tuvimos oportunidad de escuchar la fascinante exposición de un equipo de investigadores que, por encargo del Gobierno del Distrito Capital, llevaba algún tiempo trabajando en los urbanismos de la Gran Misión Vivienda Venezuela. Para mi grata sorpresa, el equipo estaba encabezado por uno de los héroes de mis tiempos de estudiante en la Universidad Central de Venezuela: Emanuele Amodio. Entonces, no había tenido la suerte de conocerle personalmente, pero había devorado los pedazos que pude conseguir de alguna…

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Crónicas oficinescas: Ese genio impresentable

(Publicado en Épale CCS número 180). ******** Aquella noche de septiembre tomé previsiones adicionales para llegar temprano al teatro. Por nada del mundo me perdería aquel espectáculo. Llevaba algún tiempo fraguándolo junto a un pequeño grupo de cómplices, y había llegado el momento verlo realizado. Emergió de la oscuridad, justo en medio del escenario. Un generoso reflector apuntó sobre su cuerpo. Chaqueta, zapatos, pantalón de distintas tonalidades de marrón. La guayabera blanca hacía juego con su cabello platinado, al igual que la barba. Durante los primeros veinte minutos de un concierto de cuarenta, arengó políticamente, saludó, agradeció y presentó a…

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Crónicas oficinescas: Estar despierto

(Una versión más corta de esta crónica aparece publicada en Épale CCS número 177). ******** Cuando amaneció el 15 de junio de 2013 tenía la certeza de que sería un día gratificante, como solía serlo cada vez que mi equipo planificaba trabajo voluntario. Apenas diez días antes habíamos organizado la primera de muchas de estas jornadas de trabajo, junto a un grupo de familias que construían sus viviendas en Tanaguarena, en Vargas. Luego de aquella primera jornada no tuvimos ninguna duda: si la circunstancia de los cargos no es aprovechada para demostrarnos que quienes los ocupan son iguales a nosotros,…

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Crónicas oficinescas: Sálvese quien pueda

No me lo contaron. Yo lo viví. Llegado el día me senté en aquel escritorio rodeado de libros y justo cuando creía estar más despierto, comencé a padecer de somnolencia prolongada. No pasó mucho tiempo hasta que se hicieron frecuentes todo tipo de sueños intranquilos. Supongo que cualquiera podía darse cuenta de lo rodeado que estaba. Pero qué van a saber los cualquiera. Yo me sentía a buen resguardo en mi trinchera de ideas. Ideas, ideas, ideas. Vamos a estar claros: no todos pueden tenerlas. Para claridad, mi oficina atiborrada de libros. El sol pega primero en un piso veinticinco.…

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